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jueves, 5 de febrero de 2015

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN PROCESO TÉCNICO?

Han pasado seis meses desde que la empresa Castor Informática tomó las riendas del proyecto de Servicio Técnico de la Biblioteca Nacional de España. Este proyecto, recordamos, lo ganó sin plantilla y con la peor memoria técnica de todas, pero con la oferta económica más baja. Desde el principio, Castor persiguió insistentemente a los trabajadores que habíamos hecho este trabajo con Ever Team durante años para formar su equipo, a cambio de un sueldo más bajo y más producción, pero casi nadie aceptó.
La nueva empresa empezó en agosto de 2014 a trabajar (catalogación, clasificación y asignación de fondos de monografías modernas). Ahora que hemos llegado al ecuador creemos que es buen momento para hacer balance y preguntarnos cómo van las cosas, si de verdad se puede hacer el mismo trabajo con la misma calidad y con menos presupuesto, como pretendía la directora de la Biblioteca Nacional, Dña. Ana Santos Aramburo.
Durante estos meses los miembros de este colectivo hemos recibido numerosas informaciones de distintas fuentes sobre el desarrollo del proyecto. Por desgracia, la información siempre llega de manera oficiosa, por detrás o en voz baja, como si lo que pasa en una Institución Pública y lo que se hace con nuestra cultura y con nuestros impuestos fuera un secreto de Estado.

jueves, 13 de marzo de 2014

Dime cómo tratas la cultura y te diré quién eres

Desgraciadamente el maltrato hacia la cultura española vuelve a ser noticia. Desde la creación de la Biblioteca Nacional de España en diciembre de 1711 este emblemático edificio, cuna de la cultura escrita y centro de referencia de todas las bibliotecas de este país, ha venido sufriendo una serie de catastróficas desdichas, entre ellas la politización absoluta de su dirección. 

También el progresivo desprecio hacia la profesión del bibliotecario, ese profesional que bien de cara al público o escondido entre sus innumerables pasillos repletos de tesoros que albergan la memoria de nada más y nada menos que de una de las naciones con más historia del planeta. Un desprecio y por qué no decirlo, también un desprestigio inmerecido a un personal de proceso técnico que cataloga, clasifica y gestiona los fondos de tan importante propósito nacional. Un desprecio en forma de cesión ilegal encubierta, porque en lugar de contratar directamente a estos profesionales recurre a empresas privadas que cobran cantidades mucho mayores para pagar ruinosamente a sus trabajadores, que ejercen el mismo trabajo, sobra decirlo, con la misma dedicación y profesionalidad a pesar de ser tratados como poco más que despojos por esta institución.